El Arte del Erotismo

EL ARTE DEL EROTISMO: FUEGO Y CREATIVIDAD
By Sol Tamargo

Todo tiene una forma específica de encenderse. Incluido tú.

Erotismo. Hagamos las paces con esta palabra. Y sobre todo, abramos los canales para que esta energía fluya a través de nosotros.

El erotismo ES la chispa de vida. La energía que te hace levantarte de la cama. El deseo que te mueve a la acción, hacia conseguir «eso.»

¿Y qué es eso? Eso lo defines tú.

Según Wikipedia: «El erotismo —y el adjetivo ‘erótico’— caracteriza todo aquello que, a partir de una representación relacionada con la sexualidad, despierta la excitación sexual, emocional y sensual, inseparablemente física y mental. En este sentido, el erotismo se diferencia de la sexualidad en que no se refiere al acto sexual en sí, sino a todo lo que provoca el deseo sexual, y a todas las proyecciones mentales que éste evoca, en particular las fantasías.»

El erotismo trae al deseo y la unión de las dos energías, masculina y femenina, genera vida. En equilibrio, este deseo te lleva a expandirte, a crecer, a resolver, desarrollar, integrar, sumar. Más a tu vida.
Esta sociedad está castrada
Muchos se espantan cuando la palabra «erótico» sale de mi boca. «Sol, ¡encuentra otro término!»

¿Por qué? Me niego a llevarle la contra a la Madre. No conozco a nadie a quien le vaya bien discutiendo con su madre, ni a quien tenga más éxito en la creación que la Madre Naturaleza. ¿Para qué cortarle a la verdad? ¿Para qué modificar conceptos con los que la mente no está cómoda?

Mejor propongo hacer una actualización a esos conceptos, el sistema operativo que rige la mente y revisar los resultados en la vida, de acuerdo a mis creencias, y decidir que aquí mando yo.

Yo: la conciencia detrás de la mente, el saber detrás de las emociones temporales.

La sabiduría se ve en el cuerpo. Los resultados de cómo uno vive se notan en el cuerpo, y el alma habla. Las relaciones con uno mismo, con la pareja, con todo revelan si mi forma de vivir está aportando a mi máximo bienestar, o si es de dientes para afuera.

Oigan, cumplí 50 años, y como todos ustedes, estoy a cargo de mí. Si funciono o no, si estoy vibrante, creativa, apasionada, en paz: es mi responsabilidad. Eso de esperar que el príncipe azul llegara a rescatarme de todo lo dejé de creer luego del tercer marido.

Mirándome a los ojos, me digo: «Sol Tamargo, estoy contigo y para ti. Estamos juntas, en cuerpo, mente y alma.» Y todos conmigo: con la Madre no hay discusión.
Volviendo al erotismo
Es uno de los principios de la vida misma. Y si estoy a cargo de que todo funcione para mi máximo bienestar, ¿dónde podría estar metiéndome el pie, cerrándole el paso a la energía divina para la creación?

El erotismo es esta chispa que incluye, pero va más allá de la sexualidad. Incluye todo lo que te activa, todo lo que te genera alegría, gozo, calorcito interior, ganas, deseo, vida.

Todos nacimos con el elemento fuego instalado. El centro de control de esta energía está, de forma invisible, localizado arriba del ombligo y debajo del corazón. A la mitad de tu ser. Ahí está tu fuerza, el «con qué» traer a la manifestación lo que la tierra y el cielo te inspiran a crear.

Físicamente tenemos cuerpos invisibles tan importantes como el físico. De hecho, todo empieza en el lado invisible: en el sentir y en el pensar. Luego llega el manifestar.

Para comprender cómo funciona esta energía basta con observar la naturaleza: ver el elemento y cómo actúa. No hay fuego sin combustible. Así que, ¿de qué alimentas ese fuego de tu pasión? ¿Cómo te aseguras de seguir teniendo fuerza, valor, sexiness y seguridad personal?
El fuego se alimenta
Mi acercamiento al origen de la naturaleza y a seres de sabiduría milenaria, a través del chamanismo, me ha llevado a reforzar eso de que «yo solo sé que no sé nada.» La naturaleza nos enseña humildad. Nada puede más que la naturaleza en acción, siguiendo su curso natural.

¿Cómo quieres ese fuego? Si le echas basura, gasolina, ¿cómo se ve el humo? ¿A qué huele? En contraste, al alimentar el fuego en modo ceremonial con ofrendas, cacao, canela, cosas ricas , además de presencia y aire en modo de movimiento, danzas, canciones: ¿cómo creen que va ese fuego?

¿Y cómo estoy yo alimentándolo? Con gozo puro. Todo tiene resultados; lo que das, recibes. Igualito es adentro que afuera. Lo que haces tiene consecuencias.

Entonces, el fuego de la pasión creativa requiere que tú te des… ¿qué? Es una pregunta para que tú solita te respondas: ¿qué te enciende? ¿Cómo te pones feliz? ¿Cómo te sientes sexy y erótico/a? ¿Cada cuánto haces eso para ti? ¿O sigues bajo el control de tu mente policía, condenando el erotismo?

¿Cómo te sientes? ¿Cómo te ves? ¿Cómo están tus relaciones? Lo que se ve no se pregunta. Si quieres transformarte: el fuego es tu aliado; el fuego transmuta; dale de comer. Llénate de vida, de chispa creativa.

Al final todos nos vamos a ir. Tenemos este boleto de vida, y creas lo que creas, estás aquí hoy. Del lado de la vida. Échale chispa.



Aquí les comparto esto de forma general. Para quien tenga interés puntual en la parte erótico-afectiva y sexual, los invito a mi podcast Orgasmo Cósmico. Reinicio temporada con historias de la vida real y herramientas para escapar del clóset del placer.

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También me hago disponible para charlas, y sobre todo para experiencias terapéuticas a través del arte y la energía, para nutrir la experiencia humana: al individuo, a la pareja, a la organización.

Sol Tamargo Erotic Godmother www.soltamargo.com.mx