Por María del Sol Tamargo Hernández
Durante muchos años busqué en el romance un lugar donde sentirme vista y amada. Con el tiempo, aquella búsqueda me llevó a una relación que necesitaba mi presencia todos los días: la relación conmigo misma.
Empecé a escuchar cómo necesitaba vivir, qué me encendía, qué me agotaba y qué condiciones le permitían a mi cuerpo sentirse seguro. De ese recorrido nació La Reina · El Camino Femenino, mi libro de autoconocimiento para mujeres.

El cuerpo sostiene el reino
Mi imaginación siempre encontró caminos para volar. Aprender a quedarme, a sentir el peso y a reconocer mis necesidades fue otro aprendizaje. La Naturaleza me ayudó a comprenderlo. Frente a los árboles de la Reserva El Triunfo, en Chiapas, reconocí la relación entre una raíz que sostiene y una copa que busca el cielo.
La Reina comienza en Tierra porque nuestra vida sucede en un cuerpo. El descanso, el alimento, la manera de movernos y aquello que sentimos merecen un lugar en las decisiones que tomamos. Escuchar el cansancio también participa en la forma de cuidar lo que amamos.
Recibir tiene su propio aprendizaje
He acompañado a mujeres que saben dar muchísimo. También he tenido que aprender a recibir: ayuda, atención, una caricia, tiempo para mí. Para recibir necesito conocerme y expresar lo que deseo. Poder decir «aquí», «así», «esto necesito».
La sensibilidad tiene un lugar central en este camino. Me permite reconocer cómo vivo un encuentro y elegir de qué manera quiero participar. Mi cuerpo es mi territorio; mis decisiones sobre él me pertenecen.
Siete portales, veintiún días
El libro propone siete portales, con tres días de exploración en cada uno. Puedes recorrerlos a tu ritmo y volver a aquello que necesite más espacio.
- Tierra · Mi cuerpo. Habitar, conocer mi geografía y entregar el peso.
- Agua · Mi sensibilidad. Reconocer lo que me seduce y explorar la apertura para recibir.
- Fuego · Mi fuerza vital. Descubrir qué me enciende y cómo cuidar esa energía.
- Corazón · Mi capacidad de amar. Escuchar el movimiento entre dar, recibir y amarme.
- Aire · Mi frecuencia. Revisar mis pensamientos y la manera en que me expreso.
- Luz · Mi sabiduría. Preguntar de dónde vienen mis certezas y reconocer mi propio criterio.
- Conciencia · La gracia. Integrar el recorrido y darle un lugar en mi vida.
Este mapa reúne mi experiencia con el arte, el cuerpo, la Naturaleza y la espiritualidad. Las preguntas de cada portal se llevan a lo cotidiano: cómo descanso, cómo pido, cómo amo y qué elijo sostener.
Tu Cuaderno de Reina
El recorrido tiene un compañero: un cuaderno propio. Allí puedes escribir, dibujar y guardar lo que descubres. Me interesa que al final tenga tu huella, tus palabras y las preguntas que se fueron transformando mientras lo vivías.
La coronación llega al final del camino. Su sentido está en la mujer que aprende a habitar su vida con mayor presencia y a reconocer cómo quiere compartirla.
Para comenzar, lleva tu atención al cuerpo que está leyendo estas palabras. Reconoce una necesidad que has venido aplazando y dale un lugar concreto hoy. Ese gesto puede ser tu primera forma de volver a casa.
Conocer La Reina · El Camino Femenino · Acceder al libro digital en español
También puedes explorar El Artista y el autoconocimiento a través de la fotografía.
María del Sol Tamargo Hernández
The Erotic Godmother
